Desde siempre, la cría del Toro Bravo se lleva a cabo de forma totalmente tradicional, manteniendo como base el conocimiento adquirido a lo largo de los años, cuidando y seleccionando escrupulosamente a través de las tientas, base fundamental para el desarrollo y mantenimiento de una ganadería. Son imprescindibles los cuidados veterinarios, la alimentación con piensos de alta calidad y el movimiento de las reses para favorecer el desarrollo físico y muscular de los animales. Las vacas y los sementales, elegidos por los ganaderos, son claves para conseguir el prototipo de toro que los Hnos González buscan en todo momento.
Es esencial también la dedicación conjunta del personal de la finca: ganadero, veterinarios, vaqueros y mayorales, figuras claves que hacen con su labor que la cría del toro de Monte la Ermita se convierta en una garantía a la hora de ser lidiadas las reses en una plaza de toros.



